Los Centros educativos FILIPENSES fundamentan su oferta educativa en el derecho a la educación y a la libertad de enseñanza que nuestra sociedad garantiza en la Constitución.

Tales fundamentos se sintetizan en los siguientes principios:

  • Todos tienen derecho a la educación y la sociedad debe ofrecer los medios necesarios para que los ciudadanos puedan ejercer dignamente este derecho fundamental.

 

  • Los niños, adolescentes y jóvenes tiene derecho a una escuela que promueva el pleno desarrollo de la persona y su capacitación para la vida profesional.

 

  • Los padres y los tutores son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Tienen el derecho a decidir el tipo de educación que desean para sus hijos, y a ser respetados en sus convicciones.

 

  • Los profesores tienen el derecho a realizar su función docente con libertad, respetando el carácter propio.

 

  • Las personas y los grupos sociales tienen el derecho de crear y dirigir centros escolares y definir su carácter propio.

 

  • Los poderes públicos tienen obligación de hacer posible, en la práctica, el derecho de todos a la educación, respetando la pluralidad de las ofertas educativas.

 

  • La iglesia tiene derecho de ofrecer la educación, haciéndose presente en el mundo de la cultura, creando y ofreciendo a la sociedad sus propios Centros educativos.
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